How-to: Deshacerse de un borracho
Lunes, Diciembre 17th, 2007Pocas cosas he hecho yo estos días aparte de currar… así que lo que os voy a contar debe entenderse bien: Todo lo que voy a decir debe verse desde la perspectiva de llevar muchas horas de trabajo, pocas de sueño, y cierta necesidad de reírse. Todos saben que no soy una persona racista ni cruel con nadie, y este blog esta lleno de ejemplos.
Como decía, cerrábamos cuando me encuentro en una esquina a un señor de color (de color negro, concrétamente) en coma etílico. Sabíamos que venía con sus compañeros de trabajo de una cena de empresa. Sus compañeros lo abandonaron allí en ese estado y sin documentación… con dos cojones. No nombraré a la empresa, pero ya les vale.
Ya habíamos cerrado el local, así que grité “¡¡Jefeeee… creo que nos han dejado a Baltasar aquí dormido!!” Conmoción entre todos los compañeros… intentamos despertare y no había manera. El coma se hizo patente y llegamos a la conclusión de que lo más responsable era llamar a emergencias… cosa que hice, ya que tenía el móvil en la mano porque estaba echando fotos.
Llamé a emergencias, y dije que teníamos a un cliente inconsciente. La chica que me atendió, como si de una peli de Buñuel se tratara, me preguntó si respiraba. Yo le dije que sí, que por eso había dicho un “cliente inconsciente” en lugar de un “cliente muerto”. Luego hubo tres segundos de silencio tenso…seguido de un “Mandamos a alguien”.
La ambulancia no encontraba el local, así que me llamó al móvil directamente el médico. Le dí unas indicaciones y me preguntó qué le pasaba al hombre. Le comenté lo del coma etílico. El médico me preguntó porqué estaba yo tan seguro, y le dije: “Se ha hinchado a beber y ahora está inconsciente… pero no sé, la gripe llega muy fuerte este año, lo mismo es eso“. Luego hubo tres segundos de silencio tenso… seguido de un “Ahora llegamos”.
El médico y dos auxiliares le reconocieron, determinaron que sus constantes vitales estaban bien y que necesitaba dormir… y para nuestra consternación nos dejaron allí al chaval, al que a esas alturas (una hora después de descubrirlo) habíamos bautizado como Fran, porque lo único que llegó a balbucear sonaba como branshh. Les pregunté porqué no se lo llevaban al hospital, me dijeron que “está estabilizado, solo necesita dormir, que se había emborrachado aquí y era asunto nuestrp”. Les pregunté si para que se hicieran cargo de él tenía que “desestabilizarlo” a patadas en la boca. ¿Es que no se iban a acabar nunca eso silencios tensos? ¡¡Yo solo quería dormir, dios mio llevaba 17 horas currando por segundo día consecutivo!! Y Fran ahí dormido…
Llamamos a la policía. La policía se presentó y consiguieron sacarlo del local. Se lo llevaron mientras recogíamos las últimas cosas. Mi jefe me dijo que saliera a la puerta a ver en que había quedado el asunto. Salí a tiempo de ver como se marchaba el coche de la policía… y cuando miro a mi izquierda… “¡¡Hombre Fran!!, ¡tú por aquí!” Resulta que ‘los locales’ nos lo dejaron en la puerta del ‘local’. Una más de mis amigos los locales.
Entré a terminar mi trabajo y cuando volví a salir solo quedaba de Fran el presagio funesto de su chaqueta tirada en el suelo. Fran… allá donde estés, y te llames como te llames, espero que estés bien. Siempre guardaré tu parte médico, que me hicieron firmar.


