Toros
Ya ha pasado un tiempo prudencial desde que terminaron los San Fermines. Me he contenido un poco porque nadie desea que ocurran desgracias, y mucho menos que nadie muera. Ahora podría ponerme a despotricar sobre los cabrones que torturan a los toros, que es más o menos lo que me pide el cuerpo, y sobre la necesidad de dejar atrás la edad media, pero quizás os aburra menos con un video sobre cómo transcurrió una corrida reciente en Valladolid: cinco estocadas y diez descabellos para matar un toro. Fiesta nacional.
Agosto 23rd, 2009 a las 13:27
Igual algún día al torero le tienen que poner una epidural y el médico necesita clavarle la aguja 15 ó 20 veces hasta el fondo para encontrarle el punto exacto.