
Esto era un señor llamado Camps, jefecillo de la Generalitat Valenciana. Este señor tiene poder para conceder ciertos contratos, y hay otra personeja con bigote (El Bigotes) interesada en que alguno de estos contratos recayeran en su empresa.
Un tal Correa es investigado en el que se llama “Caso Gürtel”. Esta investigación pretende desentrañar la corrupción en tiempos de Aznar, con Bárcenas (senador y tesorero del PP) en el ajo.
La personeja con bigotes, regala (presuntamente, que diría la Patiño) unos trajes a Camps que valen un ojo de la cara, de hecho son hechos a medida por un sastrecillo valiente, un tal José Tomás, que con ese nombre debió nacer para torero.
Con lo de Correa, de rebote y por conversaciones telefónicas se destapa lo de Camps, lo cual es una putada porque Camps tuvo un papel importantísimo en el éxito del PP en las últimas elecciones, de hecho partió la pana. El sastre declara y dice que Camps no pago los trajes, que los pago otro (otro con bigote, pero eso lo dice bajito). Camps dice que los pagó él mismo, pero su agenda le sitúa en otro lugar en esa fecha, así que no pudo ser él, que dice que los pagó en metálico.
Resulta más o menos evidente que Camps sí pilló los trajes, de hecho hay incluso conversaciones en las que Camps le dice al sastre, que a estas alturas teme por su empleo: “Si es por tu futuro, no te preocupes, se puede arreglar aquí” Para que no habrá más la boquita.
Y ahí entra en escena una tal Rita Barberá (no confundir con Hanna-Barbera) es alcaldesa de Valencia, y dice que recibir trajes de regalo es como cuando el presidente de Cantabria le regala anchoas a Zapatero, con lo que se demuestra que Rita es tonta, y que lo que se da no se quita.
La triste realidad es que las anchoas se las regala a Zapatero, a Camps, y a los presidentes de todas las comunidades, pero de forma pública, y es un regalo más bien promocional de una región, cuyo valor económico es más bien nulo.
Dice además Rita que todos los políticos reciben regalos, y lo dice ahora que el del bigote ha dicho que le compró un bolso que vale una pasta. Esta implicación a lo tonto de Rita le ha venido bastante mal al PP, ya ella era la posible sustituta de Camps el caso de que ya no se pudiera echar más cara dura al asunto y hubiera que instar a Camps a dimitir (Porque Camps ya ha dicho que él no lo tiene pensado).
¿Quién falta en todo esto? Pues Esperanza Aguirre, que ha comparado lo de los trajes de Camps con las picotas que le regala un amigo suyo que es frutero, en un programa de Fede, que es amiguisimo suyo desde que Espe le salvó el culete cuando Losantos dijo en antena que el rey debería abdicar por no atreverse a posicionarse en contra del PSOE.
Así están las cosas, primero que no nos han regalado nada, luego que sí pero que lo hace todo el mundo y que la culpa es de los padres, que las visten como putas. Mientras, el PP mete caña con el tema de la financiación de las comunidades y dice que esta muy mal, que es un caos, que tal y que cual. A lo mejor es que quieren que se aumente la partida presupuestaria para trajes, bolsos y picotas, así no habría que ceder a sobornos.