Fraga

 

Ciertamente el apocalípticos debe estar muy cerca, pues no encuentro otra razón para que yo tenga que ir a defender a Fraga, que es (junto a Losantos) la clase de persona que yo odio… políticamente hablando, claro.

Hasta la saciedad se ha escuchado estos días las palabras de este hombre. “Habría que ponderar… colgándolos de algún sitio” (a los nacionalistas).

Lo que no se comenta mucho es la pregunta que originó esta respuesta. ¿Cómo habría que ponderar… bla bla bla… los nacionalistas? Ponderar: Determinar el peso de algo. ¿Cómo es pesan las cosa? Colgándolas de una balanza.

Tengo claro como el agua que los nacionalismos son un cáncer para cualquier convivencia. El nacionalismo es poner lo mío por delante de lo del vecino. Es un recoveco del pensamiento progresista por el que se nos cuelan algunos, amparados en la libertad, para ejercer el mismo oficio que sus madres. Los nacionalismos son el precio justo que tenemos que pagar por ser libres, y es un precio que yo pago muy a gusto. No se debe impedir a nadie ser nacionalista. Tener una sociedad libre implica dejar que algunos se equivoquen.

Ahora… cuando además de equivocarse políticamente quieren ampararse en la ambigüedad y se relacionan con grupos que coaccionan mediante la violencia al resto de la sociedad… habría que colgarlos… o su equivalente democrático (mandarlos a la cárcel). Luego cuando salgan, que lo cuenten todo en Tele5 por un pico.

En cuanto a Fraga… ¿Te acuerdas de lo de Vitoria? …

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