Juegos de poder

Siempre me han gustado los juegos de inteligencia. Ahora que llevo una vida complicada, me gusta un juego simple (Rubik) pero cuando llevaba una vida simple jugaba al ajedrez. El ajedrez, un combate silencioso entre dos mentes. Incluso fui subcampeón de mi ciudad (en mi categoría) a los 12. He perdido la cuenta de las partidas de grandes maestros que estudié en mi juventud: Capablanca, Polgar, Spassky… qué máquinas.
Por eso me da mucha pena que Kasparóv haya estado en la cárcel (lo acaban de liberar después de 5 días de arresto) por sus ideas políticas, y mucho más que impidieran a Karpóv visitarle, en un gesto que le honra.
Noviembre 30th, 2007 a las 13:02
Es una pena que el mundo esté como está. Parece mentira que en los tiempos que corren, aún haya tanto “hijoputa fascista”, ups, se me ha escapado, ¿se pueden decir tacos aquí?… Bueno, ¿por donde iba?…, a si… que aún queda mucho fascista cabrón suelto.
Bueno, con respecto a las partidas de ajedrez, yo soy muy malo jugando, pero tengo en el recuerdo una partida con un amigo, que duró más de 2 horas, y en la que cayeron unos 5 meins, llena de ataques y contraataques, muy divertida, además gané, jeje.
Noviembre 30th, 2007 a las 13:32
Parece mentira en los tiempos que corren , lo que parece mentira es que con lo joven que eres hables como los abuelicos, ¡abuelo! dame el INISTÓN jejeje, hablando de meins me tienes muuuuu abandonada, que lo sepas.
Noviembre 30th, 2007 a las 13:47
jajaja Vaya dos! Vaya dos! sois los mejores!
¿Os imagináis la conversación de los dos K’s en la carcel?
-Karpóv: ¿Como andas tí?
-Kasparóv: Pues aquí, que me tienen en jaque. Y me han quitado el ajedrez de Bolsillo
-Karpóv: Que cabrones, el de bolsillo…
-Kasparóv: Y para que no me fugue me han atado los cordones de los zapatos
-Karpóv: Hijosdeputa…
En fin, ahora en serio, nadie nunca debería acabar preso por motivos políticos. Fascistas(de izq. y de der.)… por sus actos los conocerás: Encerrarán/mataran gente por sus opiniones, cerrarán medios de comunicación, quemarán libros… son sus señas de identidad.