Ventanas alumbradas
Salgo de trabajar temprano, sólo son las 5 de la madrugada. Voy de de negro, cargando una mochila negra con mi portátil y una bolsa del mismo color con mi disco duro externo y algunos cables. Como un ladrón al que le han quitado el antifaz. Pesa así que estoy sudando. Encendería un cigarrillo para relajarme y porque la escena lo requiere, pero no fumo. Una pareja a lo lejos se cambia de acera y el resto de las calles están vacías. Paso frente a una ventada cuya luz alumbra el camino, hay un hombre desayunando y pienso que será panadero o algo parecido. Sigo caminando y diez metros después me encuentro otra ventana iluminada. Tirirú, tirirú. Es un chico enganchado al messenger. Chaval, ve dejando el vicio o te quedarás sin vida. Voy pensando que no soy el único que tengo estos horarios de murciélago cuando me cruzo con otra ventana, esta vez a oscuras. Dentro roncan como si llegara el fin del mundo. El apocalipsis con sus 4 jinetes (guerra, hambre, muerte e hipoteca). ¡Qué ronquidos!
Ya estoy llegando a casa. Me siento en un banco a coger aire fresco antes de entrar. Hay luna llena, blanca y redonda. Pienso …¿Has visto la luna? Y me río solo de un chiste que muy poca gente entenderá. Un chiste de los viejos tiempos. Entro en casa, subo las escaleras y enciendo el portatil. Escribo estas líneas, y ya tengo artículo para publicar mañana en mi blog.
Voy a dormir, que ganado me lo tengo.

Octubre 11th, 2007 a las 11:22
Y tan viejo que es el chiste, pero que siempre recuerdo cada vez que veo la luna en una de esas noches bonitas y le escucho a alguien decir : Qué bonita está la luna, ¿la has visto?.
Un saludo a todos.
Octubre 11th, 2007 a las 16:56
10 años hace ya de eso… 10 años. Han cambiado mi ciudad, mis preocupaciones, mis responsabilidades, mi pelo está más corto, y mi chupa de cuero está en el armario. Pero conservo los viejos chistes, los buenos amigos y los buenos recuerdos. Y de vez en cuando … saco la chaqueta del armario… a ver si aún me entra!
me alegra verte por aquí.
Un besazo.