Archivo de Septiembre, 2007

Ventanas alumbradas

Jueves, Septiembre 27th, 2007

Noche

Salgo de trabajar temprano, sólo son las 5 de la madrugada. Voy de de negro, cargando una mochila negra con mi portátil y una bolsa del mismo color con mi disco duro externo y algunos cables. Como un ladrón al que le han quitado el antifaz. Pesa así que estoy sudando. Encendería un cigarrillo para relajarme y porque la escena lo requiere, pero no fumo. Una pareja a lo lejos se cambia de acera y el resto de las calles están vacías. Paso frente a una ventada cuya luz alumbra el camino, hay un hombre desayunando y pienso que será panadero o algo parecido. Sigo caminando y diez metros después me encuentro otra ventana iluminada. Tirirú, tirirú. Es un chico enganchado al messenger. Chaval, ve dejando el vicio o te quedarás sin vida. Voy pensando que no soy el único que tengo estos horarios de murciélago cuando me cruzo con otra ventana, esta vez a oscuras. Dentro roncan como si llegara el fin del mundo. El apocalipsis con sus 4 jinetes (guerra, hambre, muerte e hipoteca). ¡Qué ronquidos!

Ya estoy llegando a casa. Me siento en un banco a coger aire fresco antes de entrar. Hay luna llena, blanca y redonda. Pienso …¿Has visto la luna? Y me río solo de un chiste que muy poca gente entenderá. Un chiste de los viejos tiempos. Entro en casa, subo las escaleras y enciendo el portatil. Escribo estas líneas, y ya tengo artículo para publicar mañana en mi blog.

Voy a dormir, que ganado me lo tengo.

Mis tropiezos con la policía

Viernes, Septiembre 21st, 2007

Policía Local

Hace unos años, cuando vestía de chico malo, no me hubiera extrañado sufrir el acoso de ‘los locales’. Pero ha sido años después, cuando voy a trabajar con aires más comerciales cuando han llegado a tocarme las narices. Anoche mismamente, cuando estaba trabajando en las fiestas de Cartagena. Os lo voy a contar, queráis o no.

Ayer terminamos de instalar los equipos de sonido en la caseta donde voy a currar, y nos pusimos al día con los detalles de ultima hora. Al terminar, el jefe amablemente nos subvencionó unas pizzas a domicilio. Llamé a Telepizza y pedí 4 familiares (4 pizzas, se entiende, no que me mandara a cuatro de mi familia) y la encargada me comunicó que no podían traerlas a la caseta. Le pedí que me indicara el lugar más cercano al que podía traérmelas y me dijo: “Enfrente del puesto de la policía local a la entrada del recinto. El chico te dará un toque cuando esté llegando y así no tendréis que esperar”.

Me dieron el toque, llegué allí, y saludé al repartidor y de repente se nos echó encima un policía local enorme, que invadió mi espacio interpersonal consiguiendo que yo me sintiera realmente incómodo, y a gritos comenzamos la siguiente conversación:

Poli: ¡Por tu bien que esta sea la ultima vez que pides una pizza en esta dirección!
Yo: Yo no la he pedido en esta dirección, pero aquí es donde me la traen.
Poli: ¡Ese no es mi problema, os voy a denunciar a los dos!
Yo: ¿Por que? ¿Por pedir unas pizzas?
Poli: Si, no puedes pedir que traigan aquí unas pizzas, esto lleva a confusiones.
Yo: Mire… muy bien, muy bien… yo me voy, y este chico que trae las pizzas a donde le mandan tampoco tiene la culpa de nada.
Chico: (se encoge de hombros)
Poli: (Acercándose) Que sea la ultima veeeez!! bla bla bla!!

De una cuidadosa lectura del dialogo se desprende que lo que al policía local le preocupaba era que la gente viera la moto de las pizzas allí y pensara que los policías polis se estaban poniendo moraos a pizzas en el puesto de trabajo. Pero eso si que no es problema mío, y amparándose en una placa no tiene derecho a intentar (que no conseguir) intimidarme porque estábamos a 10 metros de la puerta del puesto de la policía. Un lugar público donde yo quedo a recoger las pizzas porque me sale de los mismísimos cojones. Ya sabemos que las pizzas no son para vosotros, que vosotros no necesitáis comer porque no tenéis desgaste físico alguno. Estáis en vuestra caseta, charlando de fútbol, y sin dar una sola vuelta por el recinto, que es lo que deberíais hacer. Deberíais trabajar más, y no preocuparos por dar imagen de que trabajáis.

Me duele realmente generalizar este tipo de comportamientos a toda la policía local, pues soy consciente de que seguro que existen personas integras en esa institución. Pero cuando me he visto en problemas, han sido los nacionales los que han arrimado el hombro. No los locales.

¿Os imagináis que de verdad me hubiese denunciado?
Juez: ¿Y tu que has hecho?
Yo: Pedir unas pizzas señor juez.
Juez: ¡No me chulees que te enchirono por desacato!
Yo: Que no… que va en serio…
Juez: Manda cojones con el ejecutivo. Anda pa’ tu casa.

planetmurcia.es

Martes, Septiembre 18th, 2007

Planet Murcia

Hace unos días en un blog llamado putamurcia tuvieron la brillante idea de comprar planetmurcia.com y redirigir el dominio hacia la web habitual de planetmurcia, cuya url siempre ha sido “poco amigable”.

Desde aquí me apunto al carro, he obtenido planetmurcia.es y también la he redirigido, de forma que ahora se puede acceder a esa web desde tres direcciones diferentes.

La habitual: http://neuromancer.dif.um.es/planetmurcia
La ofrece putamurcia: http://planetmurcia.com
y la que ahora os ofrece Antícanis: http://planetmurcia.es

Ahora explicaré esto para todos aquellos visitantes que diga ¿de que habla este? Antícanis es miembro de una red de blogs de gente que ha nacido, reside o tiene algo que ver con Murcia. Cuando publico un post aquí, automáticamente se publica también en la página de la “red de blogs” con lo que más gente puede visitar mi blog. Esta red de blogs fué una iniciativa de un profesor de universidad: Diego Sevilla. Como la mantiene en su propio servidor, solo contaba con la dirección relativa a este. Ahora ya se puede entrar a esta web de una forma mucho más sencilla, aunque a los que tenemos la web en favoritos no nos importe mucho.

PlanetMurcia tiene sus defectos, y últimamente se ha plagado de post deportivos y de información inútil, pero aun quedan muchísimas perlas que merecen la pena y yo le tengo cariño. Estoy en él desde mi primer Post, allá por Diciembre del 2005.

Aires de perfección

Viernes, Septiembre 14th, 2007

Llueve en Murcia

Ruge el viento y las gotas de lluvia salpican la barandilla de mi balcón, mientras Tor descerraja su martillo contra los mortales por sus incontestables pecados. La imagen es perfecta, y la admiro desde mi cuarto piso. La que está cayendo. Cojo aire llenando mis pulmones mientras noto que se acerca. Ahí está. El inexorable detalle que siempre llega a joderlo todo: El hijodeputa con el coche tuneado, la música a toda ostia y las ventanillas bajadas. ¿Es que no ves que te mojas, cojones?… Tú que vas a ver, si no eres capaz de darte cuenta que esos sonidos lolailos que algunos llaman música son una mierda.

Sea cual sea la hora, circunstancia y climatología, siempre hay uno más simpático de la cuenta, que se empeña en compartir la potencia de sus altavoces conmigo, y con el resto de la calle. A las tres de la madrugada de un martes, a hora exacta de abandonarme a la siesta, o ahora mismo. Siempre.

Las calles, las buenas calles de antes, se pavimentaban con adoquines. Sillares pequeñitos. Inigualables proyectiles que de seguro provocarían un sonido de trompetas de ángeles si se dejaran en caída libre, desde mi cuarto piso, sobre un Golf GTI. Un buen amigo me recomendaba el otro día las cebollas pochas como método punitivo, pues se espachurran al caer extendiendo el hedor. Mucho más bello que esa canción de ‘El Barrio’ que se sufre desde aquí. Suele ser ‘El Barrio’: El pesao ese que canta con el sombrerito.

Ahí vuelve, se conoce que ha dado la vuelta a la manzana, y ha decidido volver para dejarme escuchar el final de la canción. Que buen colega…¡Si la amistad es compartir! ¡Un saludo pa’ tu madre, que me echará de menos! ¡Y cuídate, no sea que te constipes!

Migración

Martes, Septiembre 11th, 2007

Esta es la nueva dirección del blog Antícanis. Para leer los posts y comentarios antíguos tendreis que acceder a la anterior dirección
del blog.

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